**Eloísa**
Años atrás, el mundo se me partió en dos en el gran salón de Silverbane.
Recuerdo el murmullo primero. Luego los rostros tensos. Después, las palabras que nadie quiere oír jamás sobre un hijo.
—Mikail será desterrado —anunció el anciano mayor—. Por sus crímenes contra la manada.
No escuché nada más. El suelo se inclinó y el aire me abandonó los pulmones.
Desperté con el sabor metálico del miedo en la boca y la voz de Severino llamándome.
—Eloísa… amor… mírame.
—¿Ágata? —fue lo primer