Capítulo 140. La caída de las máscaras
Mikail
No fue el dolor físico lo que me detuvo.
Fue la certeza.
Di apenas un paso atrás cuando comprendí que no había salida. El caos del campo de batalla aún vibraba en el aire, el olor a magia quemada y sangre mezclándose con algo más espeso: derrota.
Me giré, buscando un hueco, una mínima oportunidad de huir, pero una mano se cerró con fuerza sobre mi camisa y me arrancó el aire de los pulmones.
—¿A dónde crees que vas? —la voz de Krimson sonó demasiado cerca, cargada de un sarcasmo que me