Capítulo 39

El cielo ya comenzaba a teñirse de naranja cuando Iris y Hugo entraron al patio trasero, cubiertos de pintura desde la cabeza hasta los tobillos. La risa de su familia llenaba el aire.

—Ay, por Dios bendito… —dijo la abuela, levantándose ligeramente de su silla de mimbre con los ojos muy abiertos.

—¿Qué les pasó? —exclamó Ciaran, levantando las pinzas de la barbacoa como si fueran armas.

—Batalla campal —dijo Hugo, con solemnidad—. Fuimos vencidos por tropas de menos de un metro de altura.

Cici
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP