¿Entonces, listo para el viaje?
El domingo pasó lentamente, pero para David, la calma exterior no se reflejaba en su interior. Desde el viernes, algo en el aire le provocaba inquietud. Había una extraña sensación en su pecho, como si presintiera que las cosas dentro de su manada no estaban bien. Ese malestar lo acompañó durante todo el fin de semana. Otra cosa que se había sumado a su preocupación fue que comenzó a notar algo peculiar en Amira, un ruidito bajo como un latido arrítmico, en su pecho, pero que se volvía casi hipn