La boda se realizaría en una lujosa villa resort que David alquiló, ubicada en una playa privada de Miami, donde la familia Stone-Gutiérrez se trasladó al día siguiente de llegar a la ciudad. El lugar era un sueño: vistas al mar, arenas blancas y un ambiente diseñado para celebrar el amor.
Para Atenea, aquello era una verdadera fiesta nacional. La pequeña iba de brazo en brazo entre sus tías y abuelos, siendo el centro de atención de todos, que no podían evitar derretirse ante su alegría contagi