Amor... ¿cómo lo haces?
Para Amira, la Marca fue como abrir las puertas a un mundo que, aunque sabía que existía, nunca había experimentado con la claridad que ahora compartía con David y su pequeña hija. Desde ese día, le quedó claro que Atenea, a pesar de su corta edad biológica de poco más de un año, podía ver, escuchar y analizar el entorno de una forma sorprendentemente similar a la de su padre. No con la misma profundidad o alcance, pero sí con una percepción asombrosamente precisa.
En el mundo físico, Atenea aún