La amenaza implícita estaba en el aire. Todos la sintieron, incluso Lucian, que aún se notaba aturdido.
—Debemos salir y pronto—. Indicó enseguida Kaelthar—si no nos vamos pronto, no sé lo que hará Ronan en nuestra contra.
Evadne lo miró con el rostro serio, para luego fijarse en Lucian.
—Él aún no puede moverse —dijo tajante, pero Kaelthar movió su cabeza de lado a lado, mientras Lyra trataba de proteger el cuerpo del príncipe instintivamente.
Kaelthar miró el cuerpo, sin saber qué hacer.
La sacerdotisa tenía razón.
Pero no podían quedarse sin hacer nada.
—Espérenme aquí —indicó, y sin esperar ninguna respuesta, se fue, sin siquiera dar una explicación.
Lucian, que aún se notaba agitado, había perdido el conocimiento repentinamente, dejando preocupadas tanto a Evadne como a Lyra.
"Él sigue afuera", señaló Kaelys, dentro de Lyra, "debemos estar preparadas para cuidarlo", señaló, al tiempo que Evadne se levantaba y se dirigía hacia la puerta.
―No sé si esto funcione, pero no se me ocur