80• Todo desde el principio.
—No fingí estar muerta, Thalía. Y tampoco abandoné a Celine —aclaró, sin apartar la mirada de la mía.
La observé con atención, buscando algún gesto que delatara una mentira, una excusa, algo. Pero ella solo estaba ahí, tranquila, como si lo que acababa de decir fuera apenas el comienzo de algo mucho más grande.
—¿Cómo que no…? —alcancé a decir, más confundida que antes.
Ella sostuvo mi mirada, firme, sin apartarse ni un segundo, como si necesitara que entendiera cada palabra.
—Si me hubiera que