76• Il Corvo.
Domenica había intentado comunicarse con Dean una y otra vez, pero era como gritarle al vacío. Cada llamada que iba directo al buzón de voz hacía que algo dentro de mí se retorciera, un nudo de alerta que no paraba de apretarse. Solo podía esperar que ellos estuvieran bien, que lograran llegar hasta el último aliado necesario. Porque si reunían todo lo que necesitábamos para atacar, tal vez —solo tal vez— pudiéramos sacar a Celine de ese infierno. Deseaba en ese momento haber tenido más entrena