Mundo ficciónIniciar sesiónEn su mundo él es prohibido. En su mente solo es un sueño. Giovanny Arcuri es el CEO de la mayor compañía Inmobiliaria en toda América y Europa. Divorciado, con un hijo de once años bastante probablemático y una gran herida en su corazón. No estaba listo para tentaciones como las de Sera Llilvian. Ella creció en un orfanato. Después de graduarse y mil caídas, entra a la vida del arrogante italiano. Ambos no se soportan y sin imaginarlo terminarán durmiendo en el mismo techo convirtiéndose así en; La Institutriz del Italiano. ¿Qué pasará cuando un amor del pasado reclamé sus derechos? O peor aún, ¿Su amor será tan fuerte como para sobrevivir cada oscuro secreto? Yo querido lector. Te haré divagar entre tus más oscuras fantasías y deseos. Y créeme, lo vas a disfrutar. Sufrirás, pero recuerda que el dolor también forma parte del placer.
Leer más—Rey todo está arreglado —Canon salió después de él. Habían ordenado todo respecto a la identidad de Leane. Benjamín sabía que ocultarle la verdad sería un riesgo que estaba dispuesto a ocultar. Pero no podría verle sufrir.—Por cierto. ¿Esta seguro de esto?- Preguntó su Leal entrando a sus espaldas a la camioneta. Había enviado a Isgeler y Maigel a Londres, tenían como tarea encontrar a dos personas que se hicieran pasar por los padres de su alma.La historia ya estaba a medio formular, padres ingleses, y viajeros a Kenmare una pequeña población de Irlanda al sur de Kerry.En pocas semanas y después de establecerlos, crearía las piezas faltantes en el rompecabezas. Al menos para que Leane se sintiera mejor. Aún estaba en pie la investigación sobre cómo llegó al bosque. Pero ese ya sería un asunto del mundo Vampiríco.—Haré cualquier cosa para protegerle Canon. Ahora que ella es mi esposa las cosas se teñirán de gris antes que de rosa.— Entendido Rey. Llegaremos lo antes pensando— co
Suspiró, no esperaría, es decir, se sentía mucho mejor desde que bebió el líquido amargo del rubio.Se puso de pie ante la atenta mirada de ambos. Llevaba puesto unos pantalones de pijama anchos de color rosa pastel, una blusa de tirantes violeta y arriba de está una bata algo transparente de tono rosado. Al ponerse de pie la amarró, se puso las pantuflas de peluche, acto seguido y sin mirar a los dos vampiros salió de la habitación.Suspiró cuando empezó a bajar las escaleras. ¡Estúpidos escalones, estúpido castillo frío, estúpidas piernas cortas! Lanzó mil maldiciones hasta llegar a la parte baja del castillo. Casi le da un infarto del susto al ver a Isgeler, el mayor de los hermanos que miraba con escrutinio.—¿Todo bien Reina?— Obviamente el aspecto de la humana no era el mejor. Tenía la piel pálida causa de su baja alimentación, el extremo estrés y ejercicio al cuál se vió gustosamente casi obligada a tener.— ¿Sabes en donde está Ferhial? Y voy a la cocina, muero de hambre— sus
—¿Entonces está rota o no?— gruñó Benjamín. El médico negó. Temía haberle causado algún daño.—Esta lastimada pero no tiene ninguna fractura. Con los cuidados necesarios estará como nueva en un par de días— Leane dudaba que en dos días ya pudiera brincar y saltar. No había lugar en su cuerpo que no le doliera. Hasta los ácaros en sus uñas debían estar jodidos.— Aquí están los medicamentos— un enfermero colocó las medicinas que debería tomar Leane para mejorar. Tanto analgésicos como desinflamatorios.Estaba ansiosa. Lo primero que hizo el vampiro cuando la consumación terminó fue llamar a un doctor para que la examinará a lujos de detalle, incluso le dio de su sangre para que se sintiera mejor.Pero lo único que quería hacer era comerse un puto elefante asado. Bueno, sería capaz de hacerlo. Apenas si había probado bocado en las últimas treinta y seis horas.
Frehial se encontraban un tanto preocupada por la muchacha. Había pasado ya un día desde la boda, y ni el Rey ni la Reina habían salido de su habitación. Y por si fuera poco estaba prohibido el acceso a ese sector del castillo.— Ella necesitará alimentarse. ¿A qué hora está acordado subirLos alimentos?— preguntó de nueva cuenta la castaña a su madre.—Dentro de dos horas. Deja de entrometerte, El Rey seguramente bebió de ella y ambos empezaron el ritual de consumación. Nada va a pasarle— Levantó una ceja cruzandose de brazos.—No estaría preocupada si mi Reina fuese una vampira, loba o elfa, pero es una humana— exclamó un sonido de horror— ¿Y si le rompió algo? O no pudo…controlar su sed?— Débora miró mal a su hija. Benjamín no era un vampiro recién transformado, sabía perfectamente lo que estaba haciendo.Del otro lado del castillo, los labios de la pelinegra se abrían en un jadeo silencioso.Su visión había empezado a ser borrosa desde horas antes, y a pesar de que moría por dormi
Último capítulo