-Sera-
Cuando suena la alarma soy consciente de que lo menos que quiero hacer es levantarme de mi cama. Anoche no logré pegar el ojo de tantas cosas que estaba pensando. A pesar de mi espantoso sueño, me obligo a desprenderme de las sábanas un domingo por la mañana.
Al menos hoy recibiré mi primer pago como Institutriz.
Lanzo mi cabello hacia atrás. En las notificaciones del móvil hay un mensaje de Demián.
“¡Hey! ¿Te parece si voy a recogerte después de tu trabajo? Podemos ir por un helado.