Suspiró, no esperaría, es decir, se sentía mucho mejor desde que bebió el líquido amargo del rubio.
Se puso de pie ante la atenta mirada de ambos. Llevaba puesto unos pantalones de pijama anchos de color rosa pastel, una blusa de tirantes violeta y arriba de está una bata algo transparente de tono rosado. Al ponerse de pie la amarró, se puso las pantuflas de peluche, acto seguido y sin mirar a los dos vampiros salió de la habitación.
Suspiró cuando empezó a bajar las escaleras. ¡Estúpidos esca