Frehial se encontraban un tanto preocupada por la muchacha. Había pasado ya un día desde la boda, y ni el Rey ni la Reina habían salido de su habitación. Y por si fuera poco estaba prohibido el acceso a ese sector del castillo.
— Ella necesitará alimentarse. ¿A qué hora está acordado subir
Los alimentos?— preguntó de nueva cuenta la castaña a su madre.
—Dentro de dos horas. Deja de entrometerte, El Rey seguramente bebió de ella y ambos empezaron el ritual de consumación. Nada va a pasarle— Leva