Danien — Cámara del Consejo
Bajo las escaleras de piedra el aire huele a humedad y aceite de antorcha. El eco de mis pasos se mezcla con el rumor del agua que corre por los canales. Respiro hondo antes de empujar las puertas. No quiero entrar con rabia, pero la traigo prendida en el pecho.
Los ancianos ya están sentados en semicírculo. Capas oscuras, manos quietas sobre la mesa de ónix. Kael se mantiene a mi izquierda, de pie, con la mandíbula tensa. Valeria revisa un cuaderno con marcas rápida