Mundo ficciónIniciar sesiónSebastian estaba inquieto por la rebeldía de Darren. Ese hermano menor, normalmente dócil y encantador, rara vez mostraba una terquedad así. Sin embargo, Sebastian tenía asuntos urgentes que atender. Aunque le gustara Linda, no podía permitir que nadie lo supiera; de lo contrario, ella podría convertirse en una ficha de negociación en manos ajenas. No podía permitir que la pusieran en peligro.
Pero si no admitía nada, Darren seguiría presionándolo sin descanso, dejándolo atrapado entre la espada y la pared.
Suspirando, Sebastian caminó hacia la fuente termal donde Linda se estaba bañando. Desde la distancia, la observó deslizarse por el agua, grácil como una sirena.
Milan lo vio y estuvo a punto de hablar, pero







