Mundo de ficçãoIniciar sessãoSebastian estaba sentado en silencio junto a la ventana, con la mirada perdida en el horizonte donde el mar se fundía con el cielo. Su nuevo hogar daba al océano, pero ese día las mareas parecían reflejar el caos que llevaba dentro: inquieto, inestable y cargado de recuerdos que solo él podía sentir.
Desde atrás, Linda rodeó su cintura con los brazos y apoyó la mejilla en su espalda.







