Mundo ficciónIniciar sesiónGeorgia miró fijamente a Elise, sentada frente a ella: delicada, elegante, con rasgos tan refinados como un retrato pintado con esmero. Esa mujer había sido presentada como la prometida del señor Bernard Herrera. Y, sin embargo, ahora quien se casaría con él sería Georgia.
Y eso solo significaba una cosa: el pasado de Bernard tenía que ser borrado… por completo







