Mundo ficciónIniciar sesiónSebastian se recostó en su silla mientras escuchaba el informe de Faye. Al principio, frunció el ceño. Luego, poco a poco, una sonrisa astuta se dibujó en la comisura de sus labios.
—¿Y el lado de Lucian, señor? —preguntó Faye con cautela—. ¿Cómo deberíamos manejarlo?
—Ignóralo —respondió Sebastian con total despreocupación—. Déjalo hacer un berrinche.
Golpeó la mesa con los dedos, el sonido preciso y deliberado.
—Envía a unas cuantas personas para agitar las aguas —añadió—. Asegúrate de que vaya directo con el presidente y haga un espectáculo de sí mismo.







