ESTHER
Desperté muy temprano, si es que podía llamarle dormir, al hecho de estar sobre la cama toda la noche, dar vueltas de un lado a otro, me sentía tan confundida, no sabía que hacer con el dolor en el corazón.
Me levanté y miré a través de mi ventana.
Pero no duré mucho sola. Escuché cuando mi puerta se abrió lentamente.
—Chloe…
—¿Por qué no proteges a Alaric?
Me giré bruscamente.
—Porque me mintió, Chloe —le respondí con el corazón en un puño—. Me ocultó la verdad. Yo le conté mi odio h