CHELSY
Un ruido me despertó de golpe.
Parpadeé varias veces, sintiendo la humedad de la hierba en mi piel. Me había quedado dormida en el jardín, pero no estaba sola.
Había algo moviéndose entre las sombras.
Contuve la respiración.
Me incorporé lentamente, con la sensación de que cada músculo de mi cuerpo se tensaba por instinto.
La luna iluminaba el jardín con un resplandor pálido, y en medio de la maleza, distinguí la figura de mi abuelo Charles.
Caminaba con lentitud, pero algo en su postura