ELENA
Es extraño estar aquí después de todo lo que ha pasado, pero en este momento, con Alaric a mi lado, por primera vez en mucho tiempo, siento paz.
Sus dedos recorren mi mejilla con ternura, delineando la curva de mi rostro como si intentara memorizar cada detalle.
—No sabes cuánto agradezco que estés de regreso —murmura, su voz ronca de emoción.
Levanto mi mano y la coloco sobre la suya, cerrando los ojos un segundo para saborear su cercanía.
—Yo también, Alaric —susurro—. No sabes lo q