—Traje los documentos que me pidió autenticar en la notaría. —El asistente presentó los papeles con una mirada que parecía esconder una estrategia—. Mañana, los abogados vendrán a hablar con Justine. —Con la punta del dedo índice, se ajustó la montura de las gafas en la nariz.
—¡Genial, eso es todo! —El jefe despidió al asistente con un gesto rápido.
Antes de irse, Alessandro forzó una sonrisa.
Justine, por su parte, estaba consumida por la curiosidad. Sus pensamientos giraban en torno a la vis