«¿El atrevimiento de esta mujer no tiene límites?». La indignación de Kevin resonaba en sus pensamientos. Él estaba seguro de que ella exigiría una buena suma de dinero, una mansión o incluso un carro de lujo, pero la idea de casarse nuevamente con ella fue el detonante para que regresara la tensión.
—Está sangrando —Justine profirió al ver el líquido rojo escurriendo de la palma de la mano del señor Harrison.
Preocupada, le ofreció una servilleta, que su exmarido aceptó con renuencia. Él presi