En el camino hacia la salida del hospital, ella pensaba en la propuesta que su exmarido le había formulado para conseguir la custodia de su hijo.
A cada paso, cavilaba en todo lo que le diría a Kevin. Si le hacía tal oferta, ella sin duda conseguiría mantener al niño lejos de las amenazas de su expadrastro y estaba segura de que sería una manera perfecta de vengarse por el infierno que el señor Harrison la había obligado a vivir en el pasado.
Al llegar afuera, avistó el Ford Mustang estacionado