Mundo ficciónIniciar sesiónEl tiempol Seleg Cotswolds tiene una cualidad elástica. A veces, una hora puede sentirse como un minuto, y otras veces, un solo segundo puede contener la eternidad.
Para Joe Kensington, parado bajo la inmensa copa del roble centenario en el jardín traserosteori casa de campo, los últimos cinco minutos habían durado una vida entera.
El señor Abernathy, el juez de paz, revisaba sus notas con una calmaado mi Joe le parecía exasperante. Sila







