Los espacios retienen la memoria de quienes los habitan. Las paredes, si uno sabe escuchar, siempre guardan el eco de las risas, de los gritos y de los silencios.
Maxxine Cavendish estaba de pie en el centro del inmenso salón del ático de Kensington Gardens. El sol de la tarde se filtraba a través de las cristaleras panorámicas, bañando el suelo de mármol negro con una luz dorada y cálida. Era uno de los apartamentos más caros y exclusivos de toda Europa, una obra maestra de la arquitectura mod