Mundo ficciónIniciar sesiónEl regreso a la vida no fue un estallido de luz, sino un lento y doloroso ascenso a través de capas de algodón gris.
Primero volvió el sonido. Un pitido rítmico, constante, irritante. Beep... beep... beep... Luego, el zumbido bajo de una máquina que parecía suspirar cada pocos segundos. Y finalmente, el sonido de la lluvia golpeando contra un cristal lejano.
Maxxine Cavendish intentó abrir los ojos, pero sus párpados pesaba







