La mirada llena de sorpresa y hasta podría decirse que de horror se mostró en Ares, aquel observo a la mujer tras él
Y su expresión cambio por completo, aquella no era la chica triste y desolada que siempre había logrado ver
No, claro que no, no era a mujer con al que se había casado, esta mujer, era desconocida, era una mujer perversa, llena de tantas cosas malvadas en su interior
Que el solo hecho de verla frente a él, le molestaba, le fastidiaba de una manera terrible, tanto era su deseo de