Si se trataba de un competidor, mejor. Sería la oportunidad perfecta para dar un escarmiento y mandar un mensaje a todos los demás.
No cabía duda de que era una empleada formada por Sofía, que pensaba justo igual que ella. Ambas querían hacer de alguien un ejemplo para los demás.
Pero cuando llegó el resultado, la asistente se quedó confundida. Esa cara… ¿dónde la había visto antes? No, más bien era el nombre lo que le resultaba familiar. ¿No era el novio de la señorita Vargas, la hermana de su