Capítulo setenta y siete. Promesas
Promesas
Paula y Leticia dejaron el hospital al siguiente día en compañía de Arturo, el magnate era el hombre más orgulloso sobre la faz de la tierra.
Estaba profundamente agradecido con la vida por una nueva oportunidad de ser feliz, de tener una mujer tan valiente y apasionada como Paula, por tener dos hijos que se convirtieron en su motor para vivir y olvidar el dolor del pasado.
Quizá conocer a Pía no fue un error, sino el preámbulo a su felicidad.
—Y Alejandro, ¿por qué no vino contigo? —p