Emilio pronunció la palabra nulidad como si fuera un dato administrativo más, algo para revisar entre dos reuniones, y esa indiferencia calculada fue lo que finalmente hizo que Leonardo se levantara de la mesa sin terminar el café.
—No vamos a discutir la validez de mi matrimonio en una reunión de junta.
—No es un capricho, Leonardo. Si la separación se extiende, los abogados van a necesitar una posición clara para la prensa y para los socios internacionales. No podemos seguir en esta ambigüeda