10. Citas
Quedó con Nathaniel días después de su primer encuentro. La estaba invitando de forma muy insistente a un almuerzo después del trabajo. Ella accedió pues sabía que su suegra la seguía vigilando y no podía negarse. Fue más fácil verlo entonces, como si algo hubiera cambiado entre los dos. Se portó amable, tierno e incluso le llevó rosas. —¿No es algo excesivo? -dijo caminando con aquel ramo buchón de cien flores de tallos largos. —Es bastante pesado.
—Pensé que te gustaría.
—Y me gusta. Pero son