ADRIANO
Un mes.
Eso fue todo lo que necesitó para desaparecer.
Un mes desde que su voz llenó este despacho por última vez.
Un mes desde que mis ojos se negaron a seguirla y mis labios firmaron mi condena.
Hoy llegó la resolución del divorcio.
Un sobre blanco, con bordes dorados.
Oficial. Frío. Final.
Abrí el documento con las manos firmes, pero con algo dentro de mí temblando como si fuera a quebrarse.
"El señor Adriano Blackstone y la señora Dalia Blackstone han disuelto legalmente su víncu