DALIA
El reloj del minimarket parecía haberse detenido. Yo apenas podía concentrarme en los papeles que tenía frente a mí; cada línea bailaba como si fueran notas de una canción que no entendía, estaba tratando de ver lo que faltaba para hacer los pedidos a los proveedores. La verdad era simple pero ahora no podía dejar de pensar en la noche anterior.
Adriano.
Su piel contra la mía.
El peso de su cuerpo volviendo a la vida en mis brazos.
El beso que me robó la respiración una y otra vez.
Una so