La prima de Adriano.
DALIA
La tarde se había llenado de flores, telas y catálogos. Entre Susan, Sara y yo repasábamos detalles de la boda: el color de los manteles, el diseño de las invitaciones, las combinaciones de dalias blancas con lavanda. Cada decisión parecía pequeña, pero en conjunto construía el día más importante de mi vida.
Sara estaba especialmente emocionada, con esa energía suya que lograba envolver a cualquiera.
—Nada puede faltar, Dalia —decía con firmeza mientras hojeaba un catálogo—. Esta boda deb