—Listo, ¿vemos si tu padre quiere vernos? —Estaba muy preocupada por Davide, se quedó un largo tiempo de pie junto a la puerta, esperando, hablándole, pero no hubo ni una sola respuesta de su parte. Dav había despertado, ya había desayuno y luego de un baño el bebé estaba muy juguetón aquella mañana.
Le hizo la lectura matutina y jugaron un poco en la alfombra, ambos intentaban distraerse, pero la mente de ella estaba muy preocupada por su esposo.
¿Cómo podía ayudarlo? Por más que intentaba pen