DANTE
El avión aterriza en Milán, el zumbido de los motores desvaneciéndose mientras las ruedas golpean la pista, el cielo gris de la ciudad un contraste opaco tras los colores vibrantes de Portugal.
Serena está a mi lado, su mano entrelazada con la mía, su piel cálida contra la mía, una sonrisa suave curvando sus labios.
Lleva meses soltera, es decir, ya no está casada, porque soltera no está, pero sí libre de las cadenas de Damiano, y yo, con la memoria completa, siento cada día como un regal