Interrogatorio.
El interrogatorio comenzó en una sala que no estaba diseñada para la comodidad. Las paredes eran neutras, sin adornos, con una iluminación que evitaba sombras pronunciadas pero que tampoco resultaba acogedora.
El tipo de espacio pensado para declaraciones formales, para la recopilación de información, para la construcción de un registro. No había ventanas.
El tiempo allí se medía solo por la duración de las preguntas y las respuestas.
Me senté frente a los investigadores con la espalda recta, n