El Estacionamiento.
Subí a mi vehículo nuevamente, y lentamente conduje hasta el piso de abajo, porque el vehículo de Caelan se había movido. Me aseguré de mantener una distancia prudente para no ser vista, y apagué el motor al mismo tiempo que otro vehículo bajaba por la rampa, así no sería escuchada.
El estacionamiento subterráneo tenía esa calidad de lugares olvidados, espacios donde la luz nunca termina de asentarse y las sombras se convierten en elementos permanentes del entorno.
No era un sitio pensado para