La Cita.
La mensaje llegó a Caelan sin adornos ni preámbulos. Solo un texto breve, enviado desde la cuenta de Vivienne, con la precisión que la caracterizaba incluso en situaciones ambiguas: Necesitamos hablar, sin abogados, sin cámaras.
Las palabras estaban formuladas para sonar razonables, casi conciliadoras, pero en el contexto en el que nos encontrábamos, ninguna invitación era inocente. Había aprendido a leer las intenciones ocultas detrás del lenguaje institucional, las pequeñas grietas en la narr