Capítulo 51. Dos latidos.
POV: Gaspar
Ese día empezó con un silencio diferente. No se parecía al silencio de una casa en calma ni al de las horas posteriores a una tormenta. Era un silencio tenso, como una cuerda a punto de sonar. La visita al médico estaba planeada, aunque no lo parecía.
Lupo había organizado la salida como siempre: dos coches, rutas alternativas, teléfonos en modo avión y la agenda marcada con un nombre que no decía nada.
—El coche uno sale vacío por la puerta principal —dijo Lupo en voz baja—. El dos