Capítulo 69. Epílogo.
POV: Irina
Siete años de matrimonio no eran un cuento de hadas, eran un pacto de sangre renovado cada mañana.
El Capo seguía siendo el Capo; su vida, una intrincada telaraña de lealtades y amenazas. Pero la mayor de sus lealtades era yo, y yo era su única amenaza real a la paz. Y ese equilibrio, forjado entre sábanas de seda y el olor a pólvora, era nuestro paraíso.
Estábamos en la biblioteca, ya pasada la medianoche. El peso de la villa era palpable; el silencio de los niños durmiendo y el sis