Capítulo 47. El ruido vuelve.
POV: Gaspar
Nunca imaginé que «dos líneas» pudieran ser una frase que me encendiera la sangre con tanta precisión.
No me refiero al deseo, sino a ese impulso más profundo que te pone el mundo en su sitio. La cajita blanca, la voz de Irina, la forma en que dijo «estoy...» y no pudo continuar: todo eso me agarró la vida con las manos y me la ordenó de un golpe.
Al mismo tiempo, el oficio empujó: alguien dentro creyó que podía escuchar lo que solo nos incumbe a nosotros.
Subí a la planta alta con