Aún era muy temprano cuando Javier Vargas apareció en la puerta de la mansión de Mateo, con el rostro más tenso de lo habitual. Encontró a Lucía y Mateo sentados frente a frente en la mesa del desayuno, cada uno perdido en la pantalla de su móvil, sin decirse ni una palabra.
—¿Ya vieron las noticias de hoy? —preguntó Javier sin rodeos, recorriéndolos con la mirada.
—Nuestra boda es tendencia número uno en todo el mundo —respondió Mateo con tono plano, sin molestarse en levantar la vista de su t