Capítulo 34

El deportivo recorría las calles de Madrid en un silencio absoluto. Ni Mateo ni Lucía soltaron ni una palabra. Hasta que el coche cruzó finalmente la puerta de su mansión.

Mateo aparcó de forma brusca, apagó el motor y se bajó sin esperar a Lucía.

El sol de mediodía pegaba fuerte; apenas eran poco más de las doce, pero el ambiente entre ellos estaba más frío que nunca, nada que ver con la calidez que solían fingir ante las cámaras.

Lucía abrió su puerta, se limpió las lágrimas secas de las meji
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP