Después de haber solicitado ese taxi y de haber estado dentro del mismo durante un tiempo, Bianca finalmente le pidió al señor que la dejara por allí. El hombre obedeció. Ella se bajó del auto, no sin antes haber pagado, y se quedó mirando su teléfono, esperando una respuesta de parte de Eric. Aunque en su interior se convencía de que no le importaría, una parte de ella deseaba ver el pitido de un nuevo mensaje.
En medio de toda esa distracción, la mujer, inevitablemente, chocó con alguien más.