Capítulo 156
Eric arrastró una silla y la colocó cerca de la cama, un ruido sordo que no le importó. Se desplomó sobre ella, sin importarle la hora, que ya era de madrugada, ni el cansancio que sentía. El pasillo del hospital, con su luz fría y su silencio opresivo, era un mundo lejano. Aquí, en la penumbra de la habitación, solo existía ella. El dolor físico que lo había consumido al pelear se sentía insignificante al lado del dolor emocional que le carcomía el alma.
Tomó la mano de Bianca, si