Cinco años después, la pequeña Olivia, hizo su aparición en el estudio de diseño de su madre como un huracán de risas y color. Bianca no pudo evitar soltar una sonora carcajada al verla. La niña tenía el rostro completamente embadurnado de maquillaje, un auténtico mosaico de tonos brillantes, y luchaba por mantener el equilibrio mientras intentaba caminar con los tacones gigantes de su madre, arrastrando una de sus carteras de diseñador. Era una imagen hilarante, una travesura adorable de una c