En la suite nupcial, el aire estaba cargado de una solemnidad tensa. Eric se examinaba por última vez en el espejo de cuerpo entero. Su reflejo era el de la perfección: cabello oscuro peinado con precisión, el traje gris de corte impecable que acentuaba su figura atlética, el arreglo floral en su solapa, la corbata de seda perfectamente anudada. Todo estaba en su lugar, pulcro, impoluto. Una sonrisa apenas perceptible, casi un tic, cruzó sus labios. Era la imagen de la soberbia, la confianza in