Bianca, mientras tanto, disfrutaba su embarazo serena; aunque el bullicio interno de las expectativas no se iban. Poco a poco, su vientre crecía, evidenciando la nueva vida que albergaba. Se concentraba en hacer la ropita de sus bebés, aunque no era necesario, pues habían ido también a comprar.
Pero ella quería hacerlo, quería sentir que estaba involucrada en cada pequeño detalle del proceso, que sus manos cocían con el amor que sentía por esos dos seres que venían en camino. Además de la cost